QUEMA LA MEMORIA, A TRAVÉS DE LOS SENTIDOS

La noche del viernes 12 de abril la sala El Veintiuno tenía preparado algo diferente y muy especial para su público. Dos grandes creadores de relatos a través o bien de la música o bien de la pintura se subían al escenario oscense para presentar Quema la memoria a través de una performance en directo. The New Raemon en acústico con un repertorio de canciones ilustradas y reinterpretadas por obra y gracia de Paula Bonet.

La velada comenzaba sonando a Cíclope o El Yeti en la voz del artista acompañado por su guitarra y acompasado por las imágenes pintadas y proyectadas en una pantalla que realizaba simultáneamente ella, la otra gran protagonista.

Un tándem unido anteriormente que dio como resultado un libro que recopilaba todas las canciones escritas entre 2007 y 2017 del cantante, bellamente ilustradas a doble página por la pintora. Una celebración de los 10 años de trayectoria del músico que en esta noche se le otorgaba todavía mucho más significado.

El repertorio continuaba con temas como QuimeraLo bello y lo bestia, o el tema en catalán El poni colorado. Una sucesión de canciones, historias y complicidad en un ambiente próximo, con un público atento y en silencio.

Se vio a un Ramón Rodríguez poniéndole voz y calidez a un viaje de luces y sombras con la inestimable ayuda de una Paula Bonet muy concentrada en su espacio montado para la ocasión, en algo con lo que se nota que se siente cómoda: en la creación de imágenes a través de la pintura.

También hubo lugar para un par de canciones del disco con Ricardo Lezón. Lluvia y truenos, para el propio artista una de las más bonitas que ha hecho, y razón no le falta, y el tema Montañas. O una de su último disco, En el centro del baile, interpretado en un estilo más country para la ocasión. Tampoco faltaría el tema titulado La cafetera, la primera canción que escribió en castellano. Una suma de letras y melodías que cobraban vida y acababan desdibujándose ante nuestros ojos. Y Agosto, una canción de Ricardo Lezón pero inspirada en otro miembro del grupo, que cerraría este regalo de show.

Arte para los sentidos gracias al acierto por parte de la sala de programar una velada tan novedosa y la genialidad de estos dos grandes artistas de crear algo así y querer compartirlo con el público.

Texto: Lorena GB

VIAJE AL MUNDO INTERIOR DE MANUELA VELLÉS

Huesca, 23 de marzo, casi medianoche, y un público expectante frente al escenario de la sala El Veintiuno. Así empieza un relato que bien podría ser cinematográfico, y más teniendo en cuenta de quién sería la protagonista. Nada más ni nada menos que la reconocida artista Manuela Vellés, más bien por su carrera como actriz, pero que en esta ocasión nos iba a descubrir su faceta como cantautora.

Esa semana en la ciudad se celebraba la Muestra de Cine Realizado por Mujeres de Huesca en su decimonovena edición, y esta cita musical en cierta manera le daba esa pincelada de cine y de nexo de unión. Sin duda una elección muy exquisita y apropiada por parte de la sala como actividad paralela dentro del marco de la muestra.

La cantante pisaba por primera vez este escenario oscense, tras su paso el día anterior por el Centro de Congresos de Barbastro. Un gran estreno en la provincia donde como ella mismo comentaría, resultaba ser donde firmaría su primeros ejemplares del libro-disco creados especialmente para la presentación al público de este su primer álbum Subo Bajo.

Ataviada tan solo de su guitarra y su voz, Vellés hacía un recorrido por su repertorio de trece canciones, repleto de retratos de realidad, de letras que nos mostrarían su mundo de luces y sombras. Destellos del propio Subo Bajo que le da nombre al disco; la fuerza de No me ves o Amanezco Cantando; al ritmo del BalanceoBailemos La Niña Mala; el amor en Ojos Chiribitas; las emociones en Mi Suerte e Inevitable o Zac, canción para su sobrino; la superación con La Hoja; y para corear No me busques más. A través de un bonito timbre de voz y lo personal de sus estrofas, nos explicaría el origen de cada uno de sus temas, desnudándose interiormente ante el público, y enseñando así una faceta mucho más íntima y propia. La fórmula propicia para regalarnos una velada cálida, calmada y especial.

Esa noche el absoluto silencio en la sala por parte del público se hizo palpable, denotando un verdadero interés por lo que estaba sucediendo, y quizás fuera también fruto de ese brillo en la mirada de la madrileña, que traspasaba el escenario. Supo captar esa atención y hacernos partícipes de sus historias, y sentir esos extremos de la vida en los que a veces ‘subes’ y otras ‘bajas’. Un concierto sincero y libre de artificios. No hacían falta.

Texto: Lorena GB

EL HURACÁN MUSICAL ALICE WONDER

El pasado sábado 23 de febrero la sala El veintiuno había programado como último concierto de mes, uno de los que iría directamente a la lista de inolvidables e imprescindibles. Alice Wonder, como esta joven madrileña se hace llamar, llegaba a la capital oscense por primera vez para presentar su álbum debut Firekid.

Irrumpían en el escenario Alice junto a su banda, Charlie Moreno al bajo y teclados y Echedey Molina a la batería, y comenzaban a sonar los primeros acordes de Wash over, la primera canción del disco y encargada de iniciar el show. A continuación llegarían temas como Clean up the mess o Playgame, que nos adentraban en el mundo interior de la artista, o como en el caso también de High tree city, que hablaba de su mejor amigo.

Como ella comentaba, le gusta seguir manteniendo las versiones en sus conciertos, pero había una que no tocaba nunca porque le parecía demasiado buena como para hacerlo, pero era una noche especial así que se había decidido a tocarla. Y ahí nos encontrábamos a punto de presenciar I can’t make you love me de Bonnie Raitt, versionada a piano y voz con una absoluta exquisitez y marcada por un ambiente de total intimidad. En el que seguimos envueltos con The world is changing (me) que interpreto esta vez acompañada de la guitarra.

Después, un tema que tiene en castellano pero que no está en el disco, Ahora por si apareces, y que habla de esa persona que te cae fatal y que jamás sería tu amigo pero de la que incomprensiblemente te enamoras, hizo que acabara siendo coreada en su estribillo a petición de la propia artista. Reaparecieron sus dos músicos para seguir con más repertorio, Fire on my hands, Like mornings, Run run… Un conjunto que conseguía enganchar al público cada vez más, haciendo patente de forma más que evidente de que esta joven promesa del indie está dejando de serlo para convertirse en una realidad.

Durante el show una canción que sorprendió y encantó entre el público, y a mí personalmente me flipó, fue Rob a bank, una colaboración que hizo con el productor Ed is Dead y que nos mostró a una Alice más desatada. De nuevo sola al piano, con el tema Que se joda todo lo demás, compuesto apenas hace un mes, nos hablaría sobre ese punto de luz que encuentras en esas cosas que no van como deberían. Y acabaron sonando I don’t know how y Take off como el que parecía el broche final. Y es que como la propia Alicia nos explicaba durante el concierto, de abrirse una cuenta en Instagram animada por sus amigos y al poco convertirse en un fenómeno viral de esa red social donde versionaba canciones de reconocidos artistas, pasó gracias a la ayuda de una modesta discográfica (Infarto) que empezada desde cero, a tener tres millones de escuchas con su primer tema Take off en Spotify. Todo muy ‘random’ pero un gran empuje para continuar y componer más canciones.

La madrileña, dejó ver actitud y una gran madurez a pesar de su juventud, ofreciéndonos un viaje por sus vivencias personales a través de sus canciones, en su gran mayoría en inglés, debido a que como ella misma explicó, al entrar en un colegio bilingüe con 6 años aprendió a expresarse mejor en ese idioma antes que en castellano.

Pero esto no había acabado, con los bises, nos encontramos con ella sola frente al piano para interpretar la única canción en castellano del álbum, Bajo la piel, que hizo que definitivamente todo el público cayera rendido. Fue emocionante ver en una artista como confluyen esa garra y delicadeza interpretativa.

Ya de nuevo con banda, Strategy Too mad fueron los últimos temas que irremediablemente anunciaban ahora sí, el final del concierto y su despedida del público oscense, pero con la emoción de haber podido vibrar con ella. Además, nos queda la certeza de que volverá, y con el cartel de entradas agotadas.

Una presentación de ‘Firekid’, que como bien define, todos llevamos dentro, a esa niña o niño de fuego que nunca es tarde para que salga y hagamos sin miedo las cosas que realmente queremos hacer o nos gustan. A las y los presentes nos regaló durante casi hora y media su extraordinaria voz con mucho soul y talento musical, a través de esa puesta en escena tan íntima y desgarradora.

A veces, a dos metros de distancia, la magia se torna realidad, haciéndonos desear que ojalá Alice Wonder haya llegado para quedarse, y que la sala El Veintiuno no pierda nunca su don de darnos estos momentos musicales tan especiales.

Texto: Lorena GB

MAIKA MAKOVSKI EN ESTADO PURO

Maika FB© Marina Gil -1

El Veintiuno nos tenía preparada para el ecuador de su 7º aniversario una noche inolvidable. La sala hizo que nos encontrásemos por primera vez sobre su escenario un piano de cola y a una Maika Makovski sola ante el peligro pero sin nada que temer. Volvía sin banda después de 4 años y repitiendo de nuevo para el aniversario.

Comenzó dedicándonos una sonrisa y ya con guitarra en mano hizo el primer regalo de la noche con Canadá, la primera canción de su último disco Chinook Wind. Bastó poco para saber que estábamos frente a una artista mayúscula. Rostros sorprendidos y gestos de declarada admiración auguraban que esa voz y potencia interpretativa iban a traspasar el escenario para dejarnos sin aliento.

La siguiente canción vendría acompañada del piano, donde dejaba claro que juntos formaban un binomio perfecto. No sin antes dar las buenas noches y recalcar sus ganas de tocar en ambientes como este, salas y bares impregnados de otros olores y sensaciones propias. Hemos de recordar su paso en mayor medida por teatros en su gira actual. I want to cry sonaba nota a nota entrelazándose y viajando hacia lugares desconocidos, nos hacía cómplices de sus historias, al igual que en downtown donde podíamos percibir su intensidad y determinación con la que lo interpretaba a piano y voz.

Su magnetismo era evidente. Tenía a un público embelesado y rendido a su talento. Desprendía una fuerza extraordinaria sobre el escenario y sabía proyectarla pero que muy bien.

Desbordantes de sentimiento y fluyendo con fuerza sonaron temas como Body e Iron Bells. También presenciamos la belleza de Not in love, otro de los temas que sonó de su último disco. Canciones a piano y a la guitarra las combinaba con gran naturalidad y seguridad, entremezclando ciertos momentos con risas y alguna que otra historia que hacía de la velada un lugar cómodo y de total disfrute.

Y es que no podemos dejar de lado que parte de la magia y buena energía que se crea entre ambos lados del escenario son fruto de la sala en la que nos encontrábamos. En El Veintiuno te sientes a gusto, como en casa y se logra esa cercanía y conexión con el artista tan importante en un concierto.

Sonidos pop, rock, folk se sucedían en el repertorio, temas de anteriores discos como Language, Lava Love… pero no nos confundamos, encasillarla en un estilo sería un error. Esta cantautora mallorquina de raíces macedonias y andaluzas tiene personalidad y mucha honestidad interpretativa.

Como colofón de la noche, Makovski para los bises se tomó el atrevimiento de interpretar dos versiones muy dispares entre sí pero muy acertadas, que una vez más mostraron la versatilidad de la artista. Los Aceituneros de Marifé de Triana, donde hacía un guiño a sus raíces andaluzas y China Girl de Bowie, todo un homenaje a uno de los grandes. Un punto y final a una delicia de show, de los de saborear y que te llenan de sensaciones.

Sencillamente hay conciertos que te alegran la vida, y nuestro mejor regalo es poder compartir tan gratos momentos musicales en El Veintiuno. ¡Feliz aniversario!

Texto: Lore GB

Imagen: Marina Gil

LOS BROTES MUSICALES DEL OTOÑO

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La temporada de conciertos en El Veintiuno no ha hecho más que empezar y sin embargo ha dejado ya unas cuantas noches memorables. Un cartel otoñal digno de grandes salas que no hace más que crecer y ganarse el calor del público y el cariño de los artistas que por aquí pasan.

Los directos arrancaban con El Kanka el último fin de semana de septiembre, para seguidamente dejar paso en octubre a Depedro. El primero se estrenaba en este escenario, y el segundo repetía visita volviendo a la capital oscense. Pero ambas propuestas se alzarían con el éxito y una muy buena acogida en sus sendos conciertos acústicos.

El mes de octubre seguía su curso y el buen gusto por las voces femeninas hacía que Virginia Maestro regalara al público de El Veintiuno los temas de su último disco Blue Bird a guitarra y voz. Y se lo ganó desde el minuto cero, su simpatía y talento vocal acabaron por conquistar a los ahí presentes, más que dispuestos a ovacionar animadamente el show de la artista en cada canción.

La cita con el Festival Periferias en Huesca hizo que la sala además se sumara a la programación ofreciendo varias actuaciones al ritmo de las palabras, temática elegida para esta edición. Uno de los elegidos fue YouRock, banda encargada de dar voz a palabras compuestas por grandes clásicos del rock en formato acústico.

Siguiendo con este evento periférico la aparición en escena de LKan, acompañados del grupo oscense Made in Primavera como teloneros, presagiaba toda una revolución de sábado noche, y lo cumplieron con creces. Su buen rollo dentro de la parodia, sus ritmos pegadizos y llenos de humor, hicieron que la entrega de los ahí presentes fuera total y de una constante interacción y participación. Bromas, disfraces, y sobre todo muchas risas y bailes.

Y para rematar esas veladas de ‘palabras’, el Bleep culminaba su ruta con la inestimable ayuda y energía de las dos bandas oscenses El Verbo Odiado y Gloriosa Rotonda dentro de estas cuatro paredes tan musicales. Ya con el cambio de mes, Polock regresaba a la sala para presentar su nuevo trabajo Magnetic Overload en un alarde de madurez compositiva y reafirmando su sello de identidad. Sonidos magnéticos que atraparon la atención de los asistentes.

Esto solo es el principio, noviembre continua y sonarán artistas como Nuria Gráham o Sexy Zebras, sucedidos por Maga y Black Ice, y dejando para el último fin de semana a Aviador Dro y Kuve. Pero si todavía quedara alguna duda de la calidad y variedad de esta programación, esperad a ver diciembre… Los directos en El Veintiuno cada vez pisan más fuerte.

 

Texto: Lore GB

 

 

REINCIDENTES + FEEL THE BEAT DJ SET

– 16 de diciembre de 2016 –
El viernes 16, llegará el toque rockero con mayúsculas, con una de las míticas bandas de rock de este país, Reincidentes, conocidos entre otras cosas por sus letras de protesta social y de denuncia, y que cuentan con más de 20 años de carrera. Y es que quien más y quien menos ha cantado alguna vez eso de ‘Vicio! vicio!’.
Tras su reciente paso hace unos días por Argentina e Uruguay con su gira, en su regreso a España, aterrizan en El Veintiuno para ponerlo patas arriba y preparar una noche cargada de decibelios.  Acostumbrados a grandes escenarios en cuanto a dimensiones se refiere, va a suponer un reto para ellos como para la sala, del que sin duda saldrán victoriosos y derrochantes de energía.
Amantes del rock y demás curiosos, no dejéis pasar esta oportunidad, va a ser explosiva.
A continuación la banda sonora de la noche irá a cargo de los DJ’s residentes de la sala Feel The Beat
Texto Lore GB

CHISTINA ROSENVINGE + FEEL THE BEAT

– 15 de diciembre de 2016 –

 Una aclamada y esperadísima Christina Rosenvinge, de la que recordareis quizás sus inicios como chica pop (con el dúo Alex y Christina), y así pasando por varias etapas musicales a lo largo de su trayectoria, hasta convertirse en la gran compositora y musa del indie que es ahora, se subirá al escenario de la sala oscense el jueves 15.
Contando con más de tres décadas en la música, la cantautora madrileña de raíces danesas, sigue creciendo musicalmente, demostrando su versatilidad y reinvención, además de exquisitez y estilo propio de sus composiciones. Siendo considerada como una de las mejores letristas del panorama indie nacional actual.
De su último trabajo ‘Lo nuestro’, con el que lleva todo este año girando por salas y en algún que otro festival, la propia Christina ha comentado en alguna ocasión un poco el origen: «..me di cuenta de que echaba mucho de menos tener una banda de rock otra vez, así que empecé a escribir canciones para sonar furiosa y conseguir subir el nivel de energía en el escenario. Es muy estimulante y muy rejuvenecedor hacer esto».
Además, recientemente ha sido nominada en la categoría a Mejor Canción Original para los próximos Premios Goya con ‘Caer’, tema compuesto junto a Mikel Salas, e interpretado por ella para la banda sonora de ‘Rumbos’, el nuevo largometraje de Manuela Burló Moreno.
Después de la velada tan especial que nos regalará Christina y de la que sin duda va a quedar un bonito recuerdo, contaremos con Feel the Beat, DJ residente de El Veintiuno Universitario, para continuar la noche.

TEXTO Lore GB

IVÁN FERREIRO + EVA A Y XAVI B SET DJ

– 10 de diciembre 2016 –

La poética musical de Iván regresa renovada con la publicación de ‘CASA’. Tras el lanzamiento de “Val Miñor-Madrid: Historia y cronología del mundo” y recibir el unánime aplauso de público y crítica, Iván Ferreiro vuelve a confiar en Ricky Falkner para la producción del disco. Grabado a caballo entre Gondomar y Barcelona, ‘CASA’ muestra la paleta de colores definitiva del artista gallego, 12 nuevas composiciones que suponen la representación actual de su sonido, un álbum sin fronteras dentro de la infinita diversidad de una propuesta artística única.

Iván Ferreiro es incapaz de mentir. ‘CASA’ es la historia de alguien al que han dejado. Y aquí exorciza su verdad. La ‘CASA’ de Iván Ferreiro empezó teniendo el control sobre el amor, sus canciones no buscaban lo sentimental (cuando uno está bien no tiene necesidad de escribirle a la pareja que le acompaña). Pero con el cambio de plan en una nueva e inesperada situación desaparece lo metafísico y ‘CASA’ aborda una nueva dirección, ese disco que en algún momento un artista tiene que afrontar; el álbum del abandono.

Oscar García Blesa

 

Y después del concierto Eva A y Xavi B volverán a subirse a la cabina de El Veintiuno (la primera y única vez que lo hicieron fue hace un año en el pasado aniversario) para poner el broche de oro a una noche que se espera que sea una de las mas importantes, no tan solo de este sexto aniversario sino de la historia de la sala hasta el momento.

MISS CAFFEINA

– 3 de diciembre de 2016 –

Miss Caffeina es una banda de rock cuyo origen se remonta al año 2005 cuando Sergio Sastre empezó a componer temas con Pablo de la Torre, a quien conocía de grupos anteriores. Junto con Álvaro Navarro y Daniel Boluda, empezaron a ensayar en los locales Rock Palace de Madrid. Ninguno quería cantar y, a través de internet, encontraron a Alberto Jiménez, que llevaba algunos años tocando solo como cantautor, en salas madrileñas.

Detroit es el tercer álbum de Miss Caffeina. Un título que deja una declaración de intenciones: «Evocamos a una ciudad fantasma que en un pasado brilló mucho y a la que ahora le toca volver a empezar. Se trata de un tema recurrente en el disco», reconoce Alberto Jiménez, cantante del grupo. En su camino hacia un rock más electrónico, las guitarras siguen siendo la base de una fortaleza que Miss Caffeina han construido a lo largo de esa carrera que iniciaron hace 10 años. Pero en esta nueva aventura los sintetizadores han reclamado protagonismo, dotando al grupo de una atmósfera envolvente, futurista y sofisticada.

SHO HAI & XHELAZZ + R DE RUMBA

 

– 2 de diciembre de 2016 –

Talento, experiencia y autenticidad son un trío infalible cuando la música se sube a un escenario. Si este tándem lleva además el nombre de leyendas como Sho-Hai, Xhelazz y R de Rumba el resultado es una gira imprescindible en el calendario de conciertos de este año.

Sho-Hai y Xhelazz llevan más de una década dando forma al hip hop en español. Miembro de los ya desaparecidos (y míticos) Violadores del Verso, el primero pertenece a esa generación que encumbró el hip hop zaragozano a las listas de los discos más vendidos, mientras Xhelazz construía una trayectoria paralela que a día de hoy continúa cotizándose al alza.