LA SALA EL VEINTIUNO SIGUE HACIENDO HISTORIA PARA SU 15º ANIVERSARIO
La Sala El Veintiuno cumple quince años de vida y lo celebra como mejor sabe hacerlo: con música, emoción y una programación que rinde homenaje a toda una trayectoria de amor por el directo.
Dice el bolero que veinte años no es nada pero para la sala oscense El Veintiuno, quince años lo son todo. Para ellos y para el panorama musical aragonés en el cual parece que siempre ha estado ahí. Pero no, la sala ha ido construyendo y haciendo (su) historia, jalonando hitos que ahora la gente ya asume casi como rutina, como pueden ser estas increíbles celebraciones de aniversarios. Desde su apertura, El Veintiuno se ha consolidado como uno de los espacios culturales más importantes del Alto Aragón, un lugar donde los conciertos se viven de cerca, las canciones se comparten y el público se convierte en parte esencial de la historia.
Para conmemorar estos 15 años de historia, la sala presenta una temporada de conciertos que traza un viaje por el espíritu que la ha definido: variedad y muchísima calidad. El viaje, que desde hace unos años se alarga más allá del mágico mes de diciembre, comenzará el 29 de noviembre con Efecto Pasillo, que traerán su característico optimismo y su mezcla de pop, funk y ritmos isleños para inaugurar la celebración con energía festiva. Le seguirá Pancho Varona, el 5 de diciembre, histórico colaborador de Joaquín Sabina para ofrecer una canciones que pertenecen al imaginario colectivo común.
El cierre e inicio de año promete emociones muy intensas con nombres dignos de cualquier festival top del panorama nacional. Por un lado Rufus T. Firefly (20 de diciembre), una de las bandas más respetadas del indie nacional, que llega a Huesca a presentar su último disco (“Todas las cosas buenas”), una obra que muchos ya consideran el disco del año 2025, una joya de sensibilidad, fuerza y experimentación sonora. Por otro, el 4 de enero, tres miembros esenciales de Love of Lesbian (Santi Balmes, Dani Ferrer y Julián Saldarriaga) ofrecerán el día 4 de enero un formato íntimo y especial que promete ser otro momento cumbre de este cartelazo. Y si hay un grupo que sabe generar momentazos, ese es Sidonie, quienes el 30 y 31 de enero desplegarán su carisma y su festivo universo pop-rock presentando nuevo disco “Catalán Graffiti”.
Montados en esta gran ola seguirán los conciertazos con Puño Dragón (7 de febrero), cuyo estilo arrollador ya caló en el Vive Latino, siendo uno de los mejores conciertos que pasó por la última edición 2025 y que aterriza en Huesca con la promesa de repetir sensaciones. También en febrero, el día 13, Repión presentarán su nuevo disco, que verá la luz en noviembre, una muestra más de su crecimiento
artístico de este grupo cántabro.
El final del invierno traerá a Malmo 040 (28 de febrero), banda revelación con más de un millón de reproducciones en plataformas de streaming y quienes junto a Besmaya (que cerrarán el ciclo el 20 de marzo) representan a una nueva generación de artistas que ya figuran en los principales carteles del país y que se han consagrado este verano con grandes actuaciones en festivales. Un lujo para verlos en sala.
También pasarán por la sala los extremeños Sanguijuelas del Guadiana (14 de marzo), con su rock directo y sin filtros, y parte de la traca final la pondrán los noruegos Kakkmaddafakka (15 de marzo), una de las bandas más carismáticas y festivas de la escena internacional de la última década, dispuestos a convertir El Veintiuno en una auténtica fiesta por estos quince años con temas que forman parte de la historia de esta sala.
Quince años de música, comunidad y emociones compartidas. Quince años que no son solo conciertos, es comunidad, cervezas compartidas, abrazos, canciones que ya forman parte de la vida de quienes han pasado por esta sala. El Veintiuno ha escrito su historia gracias a un público que no solo asiste, sino que participa y se siente parte de una gran familia.
La celebración de este 15º aniversario no es una declaración de principios: la pasión por la cultura, el valor de las salas independientes y el poder de la música como punto de encuentro.

Porque El Veintiuno cumple 15 años y su historia todavía sigue sonando.
