Rock canalla con volumen brutal

Sexy Zebras pusieron patas arriba la sala El Veintiuno de la capital aragonesa

No era la primera vez que pisaban El Veintiuno y, a la vista del cartel de sold out colgado hace ya muchas semanas, seguramente no será la última.

Este trío madrileño, surgido en el barrio de Hortaleza, está formado por el cantante y bajista Gabriel Montes y los hermanos Luna, José (guitarra) y Jesús (batería). Componen un power trío feroz y asilvestrado que ha ido ganando popularidad y prestigio en los últimos años gracias a un directo realmente arrollador y contundente, que atrapa desde el primer minuto y que provoca en el público una inusitada sensación de euforia. Aunque, de todas formas, su rock canalla y levantisco, interpretado siempre a un volumen brutal, esconde en realidad en muchas de sus canciones un alma de power pop.

Con una puesta en escena impactante, con el escenario casi a oscuras, envuelto en luces rojas y negras. con la impresión de estar dentro de una lúgubre caverna, los Sexy Zebras parecen reinventar el rock de garaje más primitivo. Riffs de guitarra incendiarios y ritmos vibrantes sin respiro. Y, para completar el conjunto, letras directas que conectan con un público con ganas de divertirse y desbarrar.

En su nueva actuación oscense repasaron al completo su último álbum de estudio, Calle Liberación (después han publicado el disco grabado en directo en La Riviera de Madrid, La palmera), salpicado con algún tema anterior.

Y precisamente, abrieron la velada con Bailaremos, una canción con viso de himno de ese último trabajo en estudio. Continuaron después alternando temas de este disco con otros más antiguos: El Semental, Amanecer galáctico, Una canción para resucitar, Sin bandera o Búfalo blanco.

Para demostrar que también tienen su corazoncito, no faltaron tampoco temas de tempo más lento, como 1000 tiros o Marte. Pero pronto volvieron a su vena más trepidante con uno de sus grandes hits, el brutal Jaleo, con el que se montó un verdadero jaleo entre el público, pogo incluido, que continuarla a lo largo de casi todo el resto de su actuación. Fue una verdadera llamada a la revuelta, que tuvo su continuación con Charly García, un homenaje al gran artista del rock argentino, que fue coreado por todo el personal… aunque es muy probable que pocos entre los espectadores conocieran realmente la música de este gran creador. El tema, por otro lado, evoca claramente a los Ilegales y el grupo aprovechó para convertir El Veintiuno en una piscina por la que “nadaban” algunos espectadores y el propio Gabriel Montes.

Nena, con sus hechuras de power pop, volvió a concitar el desaforado karaoke entre el público, que se calmó para escuchar Canción de mierda, interpretada únicamente con guitarra. Después llegó Quiero follar contigo, que, con su lenguaje directo, posee una linea de bajo muy conectada a la típica sonoridad de The Cure.

Y tras el pop flitrado con surf rock de Puñales y claveles, Sexy Zebras alcanzaron la meta con otro de los jitazos de su repertorio. Tonterías, con el volumen al máximo y con el público entregado a un divertido pogo, ideal para descargar adrenalina.

Al final, para compensar tal descarga de electricidad y de rabia sonora. por los altavoces se podía escuchar el All you need is love de los Beatles.

Texto: Luis Lles

Fuente: Diario del AltoAragón

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